Interseccionalidad y estereotipos: personas con discapacidad y su inserción en el mercado laboral

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¿Cuáles son las barreras que tiene que enfrentar una persona con discapacidad a la hora de ingresar en el mercado laboral? Conversamos con Yésica Gutierrez, ganadora del Premio Fundación Avon 2020. Su proyecto “Mujeres que transforman la vida de otras”, radicado en San Salvador de Jujuy, tiene el objetivo de empoderar a mujeres con discapacidades a través de talleres de Programación Neurolingüística y Coaching, Orientación Vocacional, Secretariado Administrativo/Ejecutivo, Informática, Imagen Personal y Automaquillaje y Cocina, buscando que se revaloricen a sí mismas y se inserten mejor en la sociedad.⁣ 

¿Cuáles son las mayores problemáticas que viven las personas con discapacidad al ingresar en el mercado laboral?

Las personas con discapacidad se enfrentan a diferentes tipos de problemáticas vinculadas al acceso laboral, desde pensar, por ejemplo, si poner en un CV si tienen o no una discapacidad. Por un lado, esto puede colaborar a la hora de decir que manejás ciertas herramientas tiflotecnológicas, en el caso de las personas ciegas. Es pensarlo desde ahí. Luego, muchas veces las pruebas que te toman para seleccionarte resultan visuales, como dibujar. Ahí te encontrás con la primera barrera. Lo suelen solucionar haciéndote preguntas pero ahí juega la imagen que se tiene de las personas con discapacidad. Entonces creo que ahí aparecen las barreras actitudinales: qué le pasa a esa persona que te evalúa, qué imagen se tiene de una persona con discapacidad, qué conoce sobre la discapacidad. Luego, las barreras arquitectónicas. Las empresas muchas veces son muy pequeñas y si tenés una discapacidad motriz y te toman, no podés estar en tu trabajo.  

¿De qué manera acompañan desde MUDEBA el ingreso de esas personas?

Nosotras trabajamos solamente con mujeres. Haciendo un poco la mirada hacia atrás y viendo la historia de las mujeres con discapacidad comprendemos que hubo muy pocas posibilidades de acceder a la educación. En el caso de las mujeres con discapacidad, los espacios de capacitación. Porque muchas veces accedés a un curso de informática, te inscribís y la profesora o profesor no tiene los recursos para hacerlo. Hoy se avanzó mucho en leyes para garantizar la educación para personas con discapacidad. Pero en otros momentos era más difícil estudiar: los profesores, las profesoras podían no enseñarte y fijate qué hacés. Hoy gracias a la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad podemos decir: ante esto, hay una convención que nos respalda con el derecho a la educación. Y sobre todo, el autoestima. En las personas con discapacidad y en las mujeres se encuentra muy afectada. En MUDEBA tenemos talleres, seminarios, charlas, conversatorios para que podamos seguir trabajando esa imagen que tenemos de nosotras mismas como mujeres con discapacidad. Luego, generamos capacitaciones que tiendan a dar herramientas para ingresar a ese mercado laboral. Hacemos mucho trabajo de concientización en la sociedad, de visibilización acerca de la discapacidad que es importante: compartir con la sociedad que somos personas de derecho. Y también que puedan compartir con nosotras ciertos momentos y actividades que les permitan perder el miedo y derribar esos mitos que se tienen sobre la discapacidad. Esta es una forma de llegar a algún empleador o un empresario, para que cuando llegue una persona con discapacidad con su curriculum no se detengan en su bastón o en su silla de ruedas, si no a la persona y a su curriculum.

¿Cuáles son los estereotipos con los que cargan las personas con discapacidad?

Los estereotipos que puedo sentir como persona con discapacidad y como coordinadora de un espacio de mujeres con discapacidad son, por un lado, la infantilización, el pensar que somos niñas todo el tiempo. No se espera conductas de adulta cuando se tiene una discapacidad. Y, por el otro, la pasividad, se espera que siempre seamos pasivos, que estemos quietos, que sea siempre la persona sin discapacidad la que nos asista. Como pensando que no podemos decidir nada, ni qué tomar ni a dónde ir. Entiendo que claramente muchas veces necesitamos algún tipo de asistencia o apoyo, pero muchas veces ni te preguntan. Es “te ayudo sí o sí porque seguro necesitás ayuda”. Creo que la infantilización y la pasividad son dos cuestiones que perjudican mucho el avance de una participación en la sociedad de manera autónoma.

¿Qué caminos podemos tomar socialmente para aumentar el vínculo de las personas con discapacidad con el resto de la sociedad?

Es sorprendente cómo desde el día que nace MUDEBA podemos observar en la calle que hay una mayor interacción. Nosotras lo vivimos y sentimos que por el lado que venimos trabajando lo venimos haciendo bien. Poder estar involucradas en diferentes espacios hace que los vínculos se refuercen. Nos han convocado a encuentros y espacios para hablar de las problemáticas vinculadas a la discapacidad y tratamos de compartir conocimientos e interactuar. Hoy en día se ve más a las personas con discapacidad en la vía pública y esto es gracias a este cambio de paradigma en el que se empieza a pensar a la discapacidad desde un paradigma social. Cuando ya no pensamos que la discapacidad es responsabilidad de esa persona sino que tiene que ver con las barreras que existen en la sociedad también nos hace sentir que no es nuestra culpa, que tiene que ver con aspectos que funcionan como barrera. Creo que es importante que las personas con discapacidad sigamos ocupando los espacios en donde queramos estar y siempre enseñar. Muchas situaciones de discriminación y vulneración de derechos tienen que ver con la falta de conocimiento. Los vínculos se van a reforzar en tanto y en cuanto podamos tener actividades en común y perder esos mitos enormes que existen.

¿Cuál es el camino para lograr su independencia?

Primero está la familia, que puede fortalecer esa independencia. Tenemos que colaborar entendiendo las particularidades que se tenga para aprender a cocinar, elegir ropa, siempre apelando a esa independencia. Por otro lado, creo que como institución, brindar todas las herramientas necesarias para que esto sea realidad. No solamente transmitir conocimientos sino también herramientas. Esto siempre lo sumamos desde MUDEBA y desde mi experiencia como persona con discapacidad: la interacción con el grupo de pares es indispensable para la independencia. Podemos encontrar en los espacios educativos, de rehabilitación técnicas para la independencia, pero es en el grupo de pares donde se transmite el mayor conocimiento acerca de las diferentes formas de realizar las actividades de la vida diaria. Y también es en esas personas donde encontramos mucha inspiración. El Estado obviamente debería brindar apoyos para que esto suceda. La independencia de las personas con discapacidad muchas veces es posible, lo que pasa es que las herramientas que se necesitan muchas veces son muy caras. Entonces debería haber políticas que acompañen.